09 julio 2009

L'ENFER C'EST LES AUTRES


Frase tan conocida del tan leido Sarte, a quien, por cierto, sólo agradezco Huis Clos.


Infierno. Lugar enigmático, deseado y repudiado a la vez. Infierno de todos. Infierno de uno. Con esas acepciones, y sin riesgo a caer en la metáfora, el Infierno puede ser la decisión. Una decisión implica, en su mínima expresión, una balanza que forzosamente debe inclinarse. Sin puntos medios, o justos como lo anunciaría la escolástica clásica.


Más aún, Infierno, como consecuencia implica también aceptación de la inclinación. Tomar decisiones y enfrentarlas, entonces, es el Infierno. Quizá podamos entender "les autres" como las decisiones que estan en pie de balanza. Lo que se pierde, sin reserva, lo que se gana con esfuerzo. L'enfer c'est mes propres décisions!


Y como Dante, creador del cielo y el infierno, reconozcámoslo, el Infierno es lo más deseado (al menos ese círculo de la eterna lujuria).


09 enero 2008

Y por estos lares... escribir

A quien lea,
a quien escriba,
a nadie,
al muerto.


Escribir es una sensación añeja, siempre ahí, tan cerca y lejos de quien lo hace.

Una sentencia, un punto final. El límite. À la recherche de quoi? Probablemente, sólo como intuición, de la experiencia, aquella del límite transgredido.

Escritura de la sentencia a muerte, de la comunidad de los alejados, del secreto que no se dice, diciéndose, diría Maurice Blanchot, experiemntándose, según George Bataille.

Los propios límites del lenguaje que explotan con la escritura. Todo ello sin pertenecernos, compartiendo algo que se escapa, todo el tiempo, como agua entre las manos. Como el horizonte que jamás se cruza, precisamente, para no dejar de serlo.

Experiencia compartida de una comunidad sin lugar...